Susana Chaurand
Ese Algo
Guillermo Sepulveda
Mi primer encuentro con Susana Chaurand y su portafolio de retratos fue hace algunos años, y recuerdo con agrado que el asombro que me causaron sus fotografias se tradujo de inmediato en una inagotable curiosidad por descubrir el valor y significado de tal medio de expression, y en un continuo meditar sobre “ese algo” que trasciende el tema u objeto capturado y que le da permanencia.
En la obra de Susana Chaurand todo es importante: el protocolo de la preparacion que antecede al momento acordado, localizar el sitio, el acomodo del sujeto o modelo, la ambientacion, la luz natural como una constante, la distancia adecuada, la mirada aguda y analitica sobre su objetivo con el foco adecuado, y el acto del disparo que- como en el caso de un arma- siempre busca la mas alta precision sobre el blanco o la presa. Despues, la quimica de las sustancias que actuan y se mezclan con lo subjetivo para luego revelarnos ese instante de eternidad y de drama, donde todo ser pasa a la categoria de objeto en el plano de un tiempo irrepetible. Nada escapa a un orden estricto y obsesivo, su orden.
Quien es retratado, salvo escasas exepciones, admite con gozo esa imagen suya en la que ve sumadas las interrogantes de siempre: ¿ soy yo o me parezco?, ¿ soy como el observador –fotografo me ve o como me quiere ver? De todas maneras, el rigor professional y el talento artistico que Susana reune en su magnifico trabajo permiten al modelo aceptar con sorpresa esa realidad de el mismo. Paños y telas, casi siempre presentes en la escena, actuan como elementos catalizadores o puncta de lectura libre asociacion. La rigidez y, de cierto modo, la austeridad en los trabajos de Chaurand crean un dramatismo tenso, lleno de suspenso, en el que la imagen se ve amenazada en su propia fragilidad.
La extraordinaria obra reunida para este libro nos hace reconocer la contribucion de Susana Chaurand a la fotografia de nuestros tiempos, como testimonio de firmeza y vitalidad en ese presente continuo, donde, una vez mas, el misterio del arte queda de manifiesto.
Susana Chaurand y sus mundos
Miriam Kaiser
Cuando nos enfrentamos a fotografias las miramos como algo familiar y cotidiano o, en el mejor de los casos como si vieramos cualquier otra manifestacion artistica. Creo menester recordar que la fotografia es una de las expresiones mas recientes- no llega a doscientos años de existencia, producto de la revolucion industrial- y , tambien, una de las artes que ha evolucionado de manera notable gracias al ingenio de un buen numero de artistas de la lente.
Aunque actualmente es muy comun que todos utilicemos una camara fotografica- por razones familiares, documentales o cientificas- , ahora solo quiero comentar acerca de la camara en manos del talento, del talento en el quehacer fotografico de una creadora que se ha dedicado desde hace varias decadas a hurgar, ha investigar sobre los secretos que esconde este maravilloso medio de expression. Me refiero a Susana Chaurand.
Mediante el grupo de fotografias que se publican en este libro-cuyos temas especificos son: retrato, autorretrato, flores y manos-, Susana nos hace ver lo que la fotografia aunada al talento difiere de aquella que solo se hace con fines de trabajo o para recordar a los seres queridos. Cada una de las tomas que ofrece Susana es una invitacion a mirar, a recrearnos con suntos tan sencillos y a veces tan cotidianos que, si no fuera por su genio serian unas fotografias mas de las tantas con que nos topamos todos los dias.
Si observamos, por ejemplo, su grupo de retratos (quizas deberiamos titularlos de otra manera), desde luego no apreciariamos el retrato comun el que tenemos costumbre de ver, sino profundos estudios, representaciones de cada una de las personas que con esas imagenes nos causan una emocion o una evocacion siempre renovadora. Resulta obvio que todos los que se han enfrentado a la lente de Susana han sido impregnados de su expresion artistica, los ha investido de un aura que tal vez ellos mismos no se conocian.
No hay retrato de los aqui presentados que no haga pensar en el individuo, en su quehacer, en sus sueños y sus dudas, por solo mencionar algunas de las interrogantes que despiertan. Sean los niños, los grupos familiares, los solitarios o pensativos, todos son bellos seres humanos que nos trasmiten infinidad de ideas y sensaciones gracias a la Mirada de Susana.
Mencion aparte merece el autorretrato, cuya profundidad nos déjà mas que pensativos, mas que maravillados ante la capacidad de Susana de verse a si misma, sin maquillajes, sin mascaras: tal y como ella es, con esa belleza interior y exterior que nos dice, finalmente: aqui estoy.
Hablemos de los floreros que aparecen en este libro. Quien no ha visto pinturas, dibujos o fotografias de flores. Este ha sido un tema recurrente en toda la historia del arte –sea el griego, chino, prehistorico, medieval o renacentista-, con representaciones hechas en las mas diversas tecnicas: pintura, mosaico, lapiz, escultura, vitral.
A pesar de ello, Susana se planteo un reto: voltear a ver nuevamente las flores, pero a traves de una lente para ofrecernos su perspicaz interpretacion del tema: florencias tristes, romanticas, soñadoras, evocadoras. Se que cada quien se acercara a ellas con sensibilidad (ver la naturaleza es siempre un agasajo) y algo mas, pues estas imagenes en blanco y negro hacen trabajar nuestra mente para darles su color. En esa interaccion, Susana ya sabe –acaso por intuicion- que esas flores dejaran su huella, dejaran su impronta, nos diran algo distinto de lo que en otras fotografias hemos visto.
He reservado para el final los studios de manos, ya que mediante la luz, la sombra y el movimiento, estas crean un lenguaje de signos que nos invita a participar. Cada pareja de manos que emerge del misterio de una sombra nos provoca imaginar: quienes son, en que trabajan, que tocan, que pretenden asir, que envuelven, que nos quieren decir, y asi podemos continuar infinitamente, preguntandonos sobre cada una de las imagenes, pues a ello incitan. Decia Hector Xavier, el artista de la linea, que lo erotico aparecia con la ayuda de todos los sentidos, naturalmente; aunque para el, las manos, el contacto de estas con el cuerpo, despiertan todas las sensaciones que en cadena podrian darse. La serie de manos fotografiadas por Susana vuelven a evocar ese momento precisamente antes del contacto, en el que Eros hara su inminente aparicion.
Susana Chaurand es esto y mucho mas, pero con los temas que componen este libro nos ha permitido entrever su parte escencial de su busqueda, profunda, sin dejar nada a la espontaneidad; el ejercicio de su formidable talento lo pone al servicio de esta obra fotografica profesional, riguroza y, sobre todo bellisima.
Trayectoria
Alma Vidal
Tepic es una ciudad anfitriona de brumas, enverdecida por los cañaverales y arboles de sombra. Ahi nacio Susana Chaurand, un 28 de febrero de 1955. En ese febrero de vientos y azahares, elementos que aparecen en el mundo encantado de Susana. La niña que se recuerda enmedio de muñecas; la joven, de caracter empeñoso y decidido que se ve con el anhelo de ser periodista. Asi llega a la Cd. De Mexico, dejando atras la suya, el colegio de monjas y el arrebol de los atardeceres que se hunden tras la sierra de San Juan.
A mediados de los años setenta tuvo su primer encuentro con la camara fotografica; ella descubre el talento de Susana y lo libera, porque esta mujer, en apariencia fragil, tiene el poder de una Morgana: hechiza lo que mira. Este don la conduce a su primera experiencia laboral, en 1978, como fotografa en Canal 11 de television, en la Cd. De Mexico. Al año siguiente se incorpora al Instituto Nacional de Bellas Artes en calidad de jefa del Departamento de Fotografia.
La incipiente vida profesional de Susana no le impide concluir sus estudios universitarios, y en 1980 obtiene el titulo de Licenciada en Ciencias de la Comunicacion, en la Universidad Nacional Autonoma de Mexico, con una tesis sobre el tema de su pasion: la fotografia. Ese mismo año viaja a Lacoste, Francia, donde se establece durante doc emeses para especializarse en el Taller experimental de Fotografia de Jean-Pierre y Claudine Sudre. Cuando regresa a Mexico se acerca al maestro Manuel Alvarez Bravo y se convierte en su asistente; con el participa en la realizacion del Museo de la Fotografia, ubicado en el Distrito Federal.
Esta intensa etapa de aprendizaje y formacion empieza a dar resultados en 1982: la primera exposicion individual de Susana en la Galeria Juan Martin, la publicacion de un portafolio en la revista Foto Zoom, y la venta de la obra a la Biblioteca Nacional de Paris y al Museo Nicephore Niepce. Los siguientes dos años no dejan de ser menos productivos ni reveladores del compromiso profesional de Susana, quien en 1983 funda la Escuela y Galeria Nicephore Niepce en Guadalajara, Jalisco, institucion que adquiere un reconocido prestigio, por el metodo y empeño aplicados, en la enseñanza de la fotografia. Tras sus segunda exposicion en la Alianza Francesa de aquella ciudad tapatia, en 1984 realiza el numero de mayo de la revista Foto Zoom.
Pero sin duda, 1985 es un año clave para Susana Chaurand. Amen de que en Guadalajara participa en varias exposiciones c olectivas, junto a reconocidos artistas, su fama de excelente retratista se propaga por las otras dos grandes ciudades del pais: Mexico y Monterrey. A ella empiezan a acudir personas que desean ser fotografiadas, convencidas de la maestria de Susana, de esta manera en ese 1985, una de las facetas de la fotografia cobra tal impulso que se prolonga durante doce años porque la larga lista de clientes aumenta, lo cual confirma el arte de la destacada tepiqueña.
Susana continua publicando y exhibiendo en los años subsecuentes: para la revista La Plaza, de Guadalajara, hace las fotografias de portadas (1986); realiza una muestra individual en la Galeria OMR, en el Distrito Federal (1987); vende obra al Centro Cultural Arte Contemporaneo para su coleccion permanente (1987); presenta otra exposicion individual en la Galeria Azul, en Guadalajara (1988); participa en dos muestras colectivas, una en la Galeria OMR y otra en el Museo de Arte Moderno, en el Distrito Federal (1989); y en Paris, la Sociedad Francesa de Fotografia exhibe individualmente su obra, la cual permanence en dicha sociedad como parte de su coleccion fotografica.
Llega 1990 y la ciudad de Guadalajara parece acaparar el trabajo de Susana, pues sus retratos son presentados en diversos espacios culturales, como la Galeria Jorge Alvarez, Galeria Azul y, en 1991, el Centro de Arte Moderno. Asi mismo, la Universidad de Guadalajara incluye un portafolio con su obra en la revista Tiempos de Arte. Pero este interes por la fotografia no es exclusivo de los tapatios: en 1991 la revista Foto Zoom publica una retrospectiva con las imagenes que Susana ha captado de 1984 a 1990.
Poco tiempo despues se abren dos puertas muy significativas para la artista. La primera es uno de los recintos culturales mas importantes de nuestro pais: el Palacio de Bellas Atrtes; ahi, Susana participa en la exposicion colectiva denominada Coras y huicholes (1993). La segunda es su querida ciudad natal, Tepic donde la fotografa presenta su trabajo en una muestra colectiva del taller Plastica Nayarita (1993) y, ademas, monta una exhibicion individual en el Museo Emilia Ortiz (1994).
Entre las actividades mas recientes de Susana Chaurand estan los magnificos retratos en blanco y negro de las pintoras mexicanas Sylvia Ordoñez, Georgina Quintana y Rocio Maldonado, publicados en cada uno de los volumenes que el Grupo Financiero Serfin edito con la obra plastica de estas reconocidas artistas (1996). Ya se ha dado, tambien, lo que hasta ahora es su ultima exposicion individual, en la Galeria Arte Actual Mexicano de la Cd.de Monterrey (1997), preparada en el estudio de la casa rosa de Susana; una finca pacifica en la que florecen lirios y Rosales, se percibe el aliento de arboles añosos, y donde los retratados dejan su testimonio de piel y pensamiento.







